sábado, 2 de enero de 2016

FENG SHUI Y EL MAPA BAGUA

La vida, igual que el Chi (energía vital), uno de los conceptos del Feng Shui, se basan en unos principios básicos que forman parte de nuestro funcionamiento.

  • Todo está vivo: Personas, animales, plantas, piedras y objetos comparten una misma existencia. Nosotros le damos vida a los objetos por el valor simbólico o emocional que le otorgamos. El objeto es el mismo, la percepción de cada uno lo hace diferente. Lo podemos observar en el niño, con su peluche o en adultos, con diferentes cosas (coche, ropa, amuleto, etc.).
  • Todo está relacionado: La energía propia de cada objeto o ser con quien nos relacionamos nos influye y nosotros, a su vez, le influimos. Nuestra casa y los objetos que nos rodean son nuestro reflejo y no pueden estar más equilibrados o armónicos de lo que nosotros estemos, en ese momento.
  • Todo cambia: La esencia de la creación es el cambio. El cambio es constante: día- noche, verano-invierno, las diferentes etapas de vida (infancia, juventud, madurez). Resistirse al cambio nos puede producir estancamiento.

EL MAPA BAGUA:

En Feng Shui, trabajamos el plano de la casa, para averiguar las diferentes áreas que serán propicias en diferentes aspectos de nuestra vida. Este mapa puede ser aplicado a todas las viviendas. Se utiliza para saber cada parte de la casa a qué área corresponde: Salud y Familia, Riqueza y prosperidad, Amor y Matrimonio, Hijos, etc.

Para elaborar el mapa Bagua de tu casa, necesitarás una fotocopia del plano de tu casa. Se divide el plano en nueve partes, como puedes observar en el dibujo adjunto. La entrada principal de la casa será la que marcará la dirección del Bagua.
Como más cuadrada o rectangular sea la forma de la vivienda, mucho mejor. Puede ser que la casa no sea regular y tenga forma de “L”, “T”, “U”, etc.
El hecho de conocer a qué parte del Bagua corresponde cada habitación, nos va a ayudar para poder trabajar la zona que deseamos mejorar.

Aún estás a tiempo de hacer la carta a los reyes magos y escribir todo aquello que quieres mejorar en tu vida.

Con el mapa Bagua tienes la base para empezar a decorar en la zona que quieres mejorar. Puedes usar la simbología (entre otras cosas). Si este año te propones mejorar tu prosperidad, pon en esa área de la casa objetos de valor (monedas, una caja fuerte o algún objeto que tenga mucho valor personal).

Os deseo el mejor Chi!

Maria Iglesias
Coach - Consultora Feng Shui
Tel. (34) 606 32.08.54


Se realizan consultas de Feng Shui presenciales o a través de internet. Información sin compromiso. 


sábado, 26 de diciembre de 2015

YIN YANG, Feng Shui y Vida


Yin y Yang, son dos fuerzas que están presentes en el universo. Son energías complementarias y a la vez, opuestas. Están interrelacionadas ya que cada una de ellas contiene a la otra. Se necesita de la otra para existir, para ser distinguida.

El concepto Yin es lo tranquilo, fresco, oscuro, femenino. Yang es lo inquieto, cálido, claro o masculino.

En el Feng Shui adaptamos estas energías según la función de cada habitación. Por ejemplo, en la habitación principal generamos un ambiente Yin (para favorecer la tranquilidad y dormir bien), equilibrando el Yang (para mantener la pasión). Se consigue con la combinación de colores, materiales y simbolismos. Hay que tener en cuenta que todo lo que nos rodea, nos afecta de una u otra forma.

El paraíso está donde yo estoy”
Voltaire

En nuestra vida, también debemos observar el equilibrio entre el Yin y el Yang. El día facilita la energía Yang (movimiento, acción), que debe estar compensada con el Yin (descanso, tranquilidad). Si durante el día (Yang) no paramos de hacer y hacer, la energía se agota, por eso será importante favorecer momentos Yin, en los que recuperar nuestra energía y equilibrio.

En nuestra sociedad, se estimula la energía Yang (el hacer). En cambio, existen otras culturas donde buscan más el equilibrio entre las dos energías, dejando espacios para la relajación, la introspección y el silencio (Yin). Encontrar la estabilidad en nuestro día a día, nos ayudará a mejorar el bienestar y la salud.

Hoy propongo hacer un trabajo de observación de nuestra casa, sintiendo cada una de las habitaciones, para saber si estamos a gusto o no. ¿Cómo te sientes cuando estás en el salón, en la cocina, en el baño o en tu habitación? Date cuenta, si estás tranquilo/a o por el contrario hay estancias donde te encuentras con obstáculos, con un clima más tenso, discusiones o incluso ansiedad.


El Feng Shui es una ayuda, es un tomar conciencia de que la casa (o lugar de trabajo) nos puede aportar beneficios, si armonizamos el espacio, podemos generar nuevas oportunidades y mayor bienestar en nuestra vida.

También puedes revisar tu vida y darte cuenta si hay un equilibrio entre el Yin y el Yang, entre la acción y el descanso, entre el “afuera” y el “adentro”.

Y si deseas pintar tu casa, o ves que en tu casa falta salud, hay cansancio, no prospera la abundancia o existen desórdenes en la pareja (o falta de ella), una consulta profesional de Feng Shui te ofrecerá una visión de mejora y podrás conseguir tus objetivos más fácil y rápidamente.

Si quieres cambiar tu vida, haz cambios en tu casa. La casa es la extensión de ti mismo/a. ¡Atrévete!

¡Buen chi!
Maria Iglesias
Coach - Consultora Feng Shui
Tel. 606 32.08.54

Se realizan consultas de Feng Shui presenciales, o a través de internet. Información sin compromiso.



jueves, 24 de diciembre de 2015

365 NAVIDADES




Sí, una navidad en cada día, en cada hoy, en cada presente.

¿Qué nos ocurre a la mayoría de las personas durante estas fechas? ¿Nos invade el espíritu navideño? Pero, quién es ese espíritu que nos domina, que incluso nos controla? Estamos inmersos/as en un consumismo desmesurado, pensando que al comprar y hacer regalos satisfacemos alguna de nuestras necesidades más profundas. Y no, un regalo no quita el trabajo profundo que hemos de realizar en cada uno de nuestros días. Nuestra tarea diaria puede ser una revisión de nuestras emociones: ¿cómo voy de amor en mi día a día?, ¿me castigo o me amo?, ¿me juzgo o me respeto?, ¿me soporto o me valoro?

En cuanto a la paz, que es otro valor que nos deseamos a menudo en estas fechas: ¿cómo genero paz en mi vida, a mi alrededor?, ¿soy de los/las que se quejan constantemente?, ¿me enfrento con otras personas para tener razón?, ¿doy consejos y me olvido de practicarlos?, ¿critico a las personas que no son como yo?

Y no nos olvidemos de la salud: ¿qué hago cada día para facilitar un estado pleno de bienestar?, ¿como de cualquier manera?, ¿me da pereza hacer ejercicio?, ¿abuso del alcohol o de otras sustancias tóxicas?, ¿respiro adecuadamente?, ¿gestiono adecuadamente mis emociones o me trago la rabia, la tristeza o el miedo?, ¿me lleno de informaciones tóxicas o practico el bienestar?, ¿expreso mis emociones o me las callo?

Confieso que soy la primera que me gusta recibir regalos. Cuando me ofrecen un presente, lo valoro, al igual que valoro cada día, cada nuevo amanecer, cada sonrisa que me ofrecen, o un “buenos días”. Cuando aprendemos a amar cada uno de los 365 días del año y nos podemos dar cuenta de que cada día es navidad, la vida tiene otro color, otro brillo. Nos llenamos de fuerza, para poder transitar por los quiebres que la vida nos presente.

No te olvides: ¡El mayor regalo eres tú! La vida es un regalo, un presente, que sólo cada uno de nosotros/as puede darle el valor que realmente tiene. Date tiempo para disfrutarte. No dejes que se escape tu alegría por cualquier cosa, no cedas a la exigencia de las otras personas y respétate. Ámate. Siéntete. Cuídate. Valórate. Saboréate. Tu vida es sólo tuya, puedes crear de cada instante, un presente maravilloso. Y cuando estés lleno/a de bienestar, compártelo con los que te rodean. Ése sí que es un buen regalo para todo el mundo.

¡Te deseo que cada día seas Navidad y te invada el AMOR, la PAZ y la SALUD (física, emocional, racional y espiritual)!

¡Que seas muy feliz! Gracias.

Maria Iglesias

jueves, 12 de noviembre de 2015

¡ARCHIVA TUS MIEDOS!


LAS 4 PATAS

Hoy hablo de las 4 patas donde se apoyan las sillas o las mesas, que son el soporte, la base para su utilidad. Así ocurre en la vida, que tenemos 4 puntos de apoyo y que son: salud, amor, familia y trabajo (que normalmente está relacionado con el dinero). Puedes estar de acuerdo con estos 4 puntos, o tal vez para ti sea muy importante otra “pata”, o tal vez quitarías alguna de ellas. Sea como sea, es cierto que hay taburetes de tres patas y mesas de 6 o más puntos de apoyo.

¿Qué nos ocurre cuando alguna de las “patas” falla? Que nuestra vida se distorsiona (en mayor o menor medida, según la gravedad del conflicto), ya sea que no se tenga trabajo o tengamos mala salud, tal vez problemas con la pareja o conflictos con la familia.

¿Y cuando se suman dos, tres o las cuatro que no funcionan? Pues bien, cuando no funcionan las bases de nuestra vida, es momento de parar y coger una a una, cada una de las patas y empezar a hacernos preguntas para salir del conflicto en que estemos. Una pregunta que podemos hacernos es: ¿qué parte de mi vida es primordial y más urgente que empiece a mejorar? Y luego vendrá la pregunta: ¿cómo lo hago? Así, podemos ir reflexionando con cada una de las bases.

Aunque hay factores externos que nos pueden influir (esto es la epigenética, es decir, nuestro entorno), no nos olvidemos que nosotros tenemos el poder de elegir nuestra actitud. Si damos el poder de no tener trabajo a la crisis económica, es posible que no encontremos trabajo. Si damos todo el poder de nuestra salud a los médicos y  sólo nos tomamos la pastillita que nos han recetado, es probable que no vayamos al origen (emocional) de lo que está provocando ese síntoma o enfermedad. Si achacamos los conflictos de pareja a que él o ella es así, sin buscar nuestra propia responsabilidad para elegir realmente lo que queremos o lo que no, comunicarlo y tomar las decisiones oportunas, los problemas pueden persistir. Lo mismo ocurre con la familia: a la mayoría nos gusta tener buen rollo con la familia, pero… en todos sitios cuecen habas, como dice el dicho. Y, ¿qué conseguimos dando la “culpa” de lo que nos ocurre a factores externos? Pues que vamos a seguir mal… Te propongo que cambies la palabra culpa por la de responsabilidad y ahora toma el protagonismo del mando de tu vida. ¿Cuál es tu responsabilidad? Responsabilidad significa habilidad de dar una respuesta, eso sí que depende de ti.

Dicen que si seguimos haciendo lo mismo de siempre, obtendremos los mismos resultados. Si lo que conseguimos no funciona, entonces, hagamos otra cosa! Simple! Cuando hacemos cosas distintas, lo que ocurre es distinto. Pero cuando a pesar de todo, lo que seguimos obteniendo no es lo que deseamos, en lugar de hacer cosas diferentes una y otra vez, lo que podemos hacer es ir al origen, es decir al “yo” y cambiar nuestra manera de observar la vida, nuestra manera de ser, de sentir, de comunicarnos, nuestra actitud, puede que incluso algunos de nuestros valores.
¡No seas tú, sé otra persona, así actuarás de forma distinta y obtendrás resultados diferentes! ¡Conviértete en la persona que quieres Ser!

¡Que seas muy feliz! Gracias.

Maria Iglesias